Aunque no lo parezca pero es así. Las redes sociales nos han cogido (y bien) para su causa. En nombre de la socialización hemos abandonado una buena lectura, una película, un debate sano cara a cara, un simple diálogo por, paradójicamente, estar más socializados. Esto es: para enviarnos mensajes en tiempo real y debatir o discutir en público sobre cualquier tema con nuestros amigos e incluso con desconocidos. El objetivo es estar localizados y controlados por nuestros vecinos, amigos, amigos de nuestros amigos y familiares aunque estén a miles de kilómetros de distancia. Los periódicos, revistas, plataformas y publicidad de todo tipo inundan nuestro espacio virtual y se las ingenian para engancharnos a leer, muchas veces, auténtica basura manipulada y repleta de intereses ocultos. Los políticos saben mucho de eso. Estos, sobre todo, nos tienen maniatados y entretenidos, como diciendo: “Que se maten entre ellos. Nosotros a la mamandurria y al saqueo que es lo que sabemos”.

 En nombre de muchas libertades estamos encerrados en un círculo vicioso: la de expresión, la de opinión, la de comunicación con los demás. La saturación es tal que llega un momento que el hecho mismo de pensar, razonar o reflexionar queda sustituido por explosiones de ánimo: rabia, alegría, odio… Llega un momento que el sistema nervioso o neurológico se descontrola afectando al corazón, hígado o páncreas.

¿Vale la pena seguir un día tras otro a este ritmo? ¿A qué precio? Personalmente, he llegado a equiparar este fenómeno al vicio del tabaco porque quita la salud. Y también mucho tiempo. Por eso, hasta aquí llego.

Así que, en plenitud de mis facultades físicas y mentales y voluntariamente, abandono la nave de FACEBOOK y TWITTER (por cierto que también el televisor está desde hace un año, en modo OFF) para sumergirme en otros mares más placenteros, menos viciados y revueltos. Y en esta web desde la que comparto esta reflexión. Los que quieran saber de mí, y para lo que necesiten (menos dinero) saben dónde encontrarme. Un abrazo e intenten ser felices.

One thought on “Despedida de las redes sociales

  1. Pues mira ¿sabes lo que te digo? Que tienes toda la razón del mundo. ¡Si señor!