Una caja de cuero para guardar los recuerdos buenos que me han hecho feliz y también los errores, para que me adviertan siempre de que con ellos he aprendido.

Unas gafas de cerca y otras de lejos para leer la palabra de otros y el horizonte

Unas botas que me hagan más soportable las empinadas cuestas de los sinsabores

Unas fotos antiguas de mis padres que me recuerden que dieron el alma, el corazón y sus vidas por mí y otras nuevas, las de mis hijos, que me alertarán siempre de que hay que seguir luchando hasta el final.

Una cantimplora llena de agua  y un pan para compartir con la gente que para calmar y alimentar su soledad.

Una libreta y un lápiz para seguir escribiendo

Una linterna para encontrar la luz al final de un túnel

Llevaría, finalmente, un radar pequeñito pero potente para seguir siendo partícipe y solidario con las alegrías y desgracias de lo que pasa en el mundo.

Un enorme abrazo, gigante y enorme que abarque la distancia física que nos separa

4 thoughts on “El equipaje

  1. Un bonito equipaje para un largo viaje, como dice la canción. Muy comprometido. Me gusta la sensibilidad que has mostrado al escribir. Un abrazo.

  2. Gracias, Miriam. El amigo Joaquín Sabina ya lo canta… “que el equipaje no lastre tus alas”. Cuanto más sencillo, mejor. Otro para ti.