Si eres joven, tengas o no tengas estudios, y/o tienes talento para algo, no lo dudes, no lo pienses, lo tienes todo a favor: HAZTE EMPRENDEDOR y no trabajes para otros.

Si no eres tan joven (50 o más)  y te han despedido, después de 30 o más años trabajando por cuenta ajena,  intenta emprender, intenta ser tu propio jefe.   Tú, inténtalo, que no se diga.

El hecho de que a muchos de nosotros, mayores de 50, no nos haya salido bien la experiencia, no quiere decir que tengamos que arrojar la toalla. tirar la toalla A los que han tenido éxito, mi más sincera enhorabuena. Hay que ser consciente de que estás en España, un país que regala jamón serrano a presidentes de otros lugares, más ricos y poderosos; la tortilla con papas y cebolla; la pandereta y, desgraciadamente todavía, de los toros. Por decir algo. Es uno de los países que más dificultades pone para ser autónomo o para ser emprendedor, sobre todo, si eres mayor de 40 años. Al menos, así lo parece. Pero nada, tú, p´alante.
Para que no te pase lo que a mí y a muchos, espero que sirvan una serie de sugerencias que a continuación, enumero.

  • Si leíste los datos de mi escrito de ayer, sacados de la revista Forbes,  antes de darse de alta como autónomo, hay que pensar bien donde meterse; qué proyectos se tienen, cuales son los sueños y los objetivos en los distintos plazos: corto, medio y largo; evaluar los gastos fijos mensuales pues en los dos primeros años, normalmente, hay que poner dinero propio y sacarlo de ahorros, indemnización (si la hubiere), etc…  Hay informes y entidades que ayudan, gratuitamente, para hacerse una idea y ponerse en situación. No hagas como el que está escribiendo esto, que al día siguiente del despido ya se había dado de alta, de nuevo, en la Seguridad Social en una actividad que dominaba por su profesión. Tenía 57 años y la aventura duró tres años. Lo mejor que me pasó es que, hoy por hoy, no tengo deudas pero todavía no me puedo comer una langosta.
  • Antes de darse de alta en la administración pública, hay que analizar todas las ventajas y desventajas que supone ser autónomo en España. Puede ser un éxito como darte un batacazo de órdago. Es un aviso y una sugerencia.
  • Leer e informarse. Internet es moderadamente gratis y ofrece infinitos recursos.
  • Hay que formarse. Hacer cursos. Reciclarse. Desaprender y volver a aprender. No se convierte uno en empresario de la noche a la mañana, máxime si se ha estado trabajando para otros, toda la vida. Para ser emprendedor, lo más importante es la actitud, si, qué duda cabe. Pero no sólo es la actitud. Hay que analizar: las fortalezas, las amenazas o dificultades externas, las oportunidades y las debilidades: el famoso FODA. Hay que buscar ayuda en expertos. Los hay y buenos. Charlas, conferencias, foros.
  • Si se forma una sociedad con alguien, es aconsejable huir de la gente tóxica y lo mejor es aliarse con gente positiva. Y si se va a emprender solo hay que mentalizarse y estar preparados porque hay gente especializada en dar caña por todos lados, sobre todo familiares y amigos. Sí, lo hacen en nombre del amor y del “te lo digo, porque te quiero”. Escucha todas las críticas, buenas y no tan buenas pero si se está convencido, el éxito llegará. Y si, al final, no resultó como se quería, no pasa nada, A otra cosa, mariposa.
  • Hacer todo lo posible por no pedir subvenciones, ni préstamos. Eso sería añadir más cargas a los gastos que ya el Estado impone. La capitalización del pago único puede ser una salida pero ¡cuidado! no es la mejor.
  • La cotización a la Seguridad Social no sirve para jubilarse de forma anticipada. Hay que esperar como mínimo a los 63 años y si tienes 35 cotizados. Y si no, esperar a la edad que toque según las leyes que se vayan sacando de la manga los políticos. Tener en cuenta siempre que, en ningún caso, nos van a favorecer, más bien, al contrario. A las pruebas me remito.
  • Ser autónomo en España es ser de distinta especie que los que trabajan por cuenta ajena. Todavía se está analizando las causas en los distintos libros de auto-ayuda.
  • Ni se nos ocurra trabajar o emprender por nuestra cuenta sin legalizar la situación, es decir, sin darse de alta en la Seguridad Social y en Hacienda. Preguntar y asesorarse primero sobre estas cuestiones, aunque nos prometan el oro y el moro. Puede salir muy caro.
  • Como no se está acostumbrado a ser empresario, la tendencia es convertirse en una ONG. Valorar el trabajo, los productos y los servicios. Cuidado cuando nos dicen que los mejores clientes son los amigos y conocidos. De eso, nada. Los negocios son los negocios y los amigos son los amigos.
  • Por último: si el negocio fue mal o si el proyecto no funcionó… no perder la fe en uno mismo, seguir buscando, hacer cosas sin pensar en ganar dinero, hacerse voluntario para alguna causa humanitaria, escribir, leer, relacionarse, agudizar el ingenio. La vida es un regalo y nos devuelve aquello (tarde o temprano) según cómo nos hayamos portado con los demás.
    Pongo unos enlaces para más información
    20 consejos de un empresario arruinado (Libro de un buen amigo, Matías Fonte Padilla)
    Ser o no ser autónomo
    Ser autónomo perjudica seriamente la salud mental
    Todo lo que debes saber del trabajador autónomo
    Los10 mejores países para emprender