Si ponemos en Google la frase: “Todo tiene su momento…” nos aparecerán multitud de entradas a web, canciones y a imágenes y se me ha ocurrido elegir esta:

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Y es verdad. Siete años y pico he tardado para que algo nuevo empiece en mi vida. Una toma de conciencia para tener más calidad de vida. El otro día decía que aquella nos da muchas oportunidades para cambiar. Depende de nosotros únicamente el aceptar el reto o seguir renunciando a tomar iniciativas que nos permitan mejorar. Esas oportunidades llegan a través, como siempre, de las personas por un comentario, una reflexión, una llamada o un correo.
El 9 de junio me hice una analítica y los resultados, entre otros, fueron estos:

analitica1Glucosa basal (Azúcar) 160 Malo
Hemoglobina glicosilada 7,30 y 56,28 Malísimo
Colesterol 223 Malo
Triglicéridos 305 Malísimo
El 31 de julio de este año, y por causalidad, a través de un cuestionario que me hicieron sobre mis hábitos alimenticios empecé a tomarme en serio mi enfermedad, a encararla y a decirle con decisión: “No me vas a dominar más. Te voy a controlar”.
Con la ayuda de los conocimientos y experiencia de una querida amiga comencé, a regañadientes al principio, a informarme y formarme. Aprendí a tener conocimientos sobre nutrición y alimentación. Hay que ver. Un asunto tan sencillo y tan importante a la vez, del que pasamos olímpicamente y no somos conscientes. Y cambié mis hábitos.
El 25 de agosto dejé el tabaco. Al principio (como era lógico) ansiedad por todos lados.
A mediados de septiembre, comencé a hacer deporte. 30 minutos para empezar. Acostumbrado a una vida sedentaria, aquello era un suplicio.
El desayuno (COMIDA PRINCIPAL Y FUNDAMENTAL DIARIA) en la primera media hora después de levantarme. Un complemento nutricional equilibrado, sencillo y cómodo de preparar y muy potente.
Luego, el resto de las comidas: cuatro, equilibradas también, repartidas a lo largo de la jornada.
Beber mucha agua: mínimo 2 litros diarios
Y nada más.
El 30 de septiembre me hice otra analítica y esta me dio un resultado espectacular:
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Glucosa basal (Azúcar) 91 Normal
Hemoglobina glicosilada 5,40 y 35,52 Genial
Colesterol 141 Maravilloso
Triglicéridos (grasa en sangre) 103 Único. 1ª vez, en 7 años, que me da tan bajo
Y para culminarlo:
Me estaba pinchando 22 unidades de insulina una vez al día. Pues bien, el pasado 19 de noviembre acudí a consulta pues ya tenía bajones de azúcar o hipoglucemia. Resultado: de 22 unidades he pasado a 10. Y si sigo en parámetros normales, reduciendo 2 unidades de cuatro en cuatro días.
Solo en TRES MESES.
No ha sido un milagro. Ha sido, simplemente, un tema educacional y, por supuesto, de disciplina. Sin obsesionarse hasta el punto que el deporte sea un placer, lo mismo que la comida sana. Termino con una anécdota y con un mensaje de ánimo: ayer fui a almorzar con unos amigos. Comí y bebí y terminé con un postre. A las dos horas me hice la medición y tenía 94, es decir, dentro de los parámetros. Es posible seguir disfrutando de la vida, aunque seas diabético. Y bueno hay otro recurso infalible: ama y haz lo que quieras.

Por José Miguel Izquierdo