• Un jugador de fútbol ha dado muerte a una cría de un pez en peligro de extinción. Lo llaman “angelote”. Un error muy grave que le puede costar multa, incluso cárcel. NO tiene excusas el no saber de especies marinas.  Si hay justicia en este país que se le aplique la ley como corresponde al caso. Que lo juzgue un tribunal y que decida un juez o una jueza. Ni Pacma, ni Atan, ni los vecinos, ni los futboleros, ni los playeros, ni los tuiteros y/o “facebukeros”, ni los animalistas en general tenemos el martillo para dictar sentencia. Si fuera por unos cuantos, les resultaría poco una multa y cárcel. Lincharlo sería la solución, como en el viejo oeste o como en países controlados por los talibanes. Se pasan tres pueblos.
  • Un toro mata un torero. Como decimos por aquí: no “ver” ido. Political_animals¡Ay, la tauromaquia, esa horrible tradición que nació en el siglo XII! Como la Inquisición. Esta, por fin, ya no existe aunque se rumorea que se practica en algunos sitios. Aquella, legalizada y subvencionada, es otra inquisición contra los toros pues se les tortura y, finalmente, se les mata. Erradicarla sería un logro.
  • Sí que sería partidario de una gran inquisición contra los Pokemon, el último “machango” idiotizador de masas.
  • El PP ha ganado las elecciones con 7.906.185 votos pero sigue sin poder gobernar. Y para eso le pide a sus rivales políticos (PSOE y C,s) que suman un total de 8.548.478 votos, o sea, casi tres millones más para que desbloqueen la situación, o sea, quítate tú para ponerme yo porque he ganado. Eso sin contar con otros cinco millones que son las antípodas de los “gaviotas”. Hay que tener bemoles y cara dura. Y que si no lo hacen, llegará el fin del mundo. Pues vale. Que llegue.