Ocurre con frecuencia, cuando se mezclan tecnología, edad y precipitación, que se mete la pata (en esta ocasión los dedos de las manos) al usar ese medio de comunicación o red social, al que tres cuartas partes de la humanidad está enganchada. Me refiero al “whatsapp”, “wasap” o “guasap” que da igual o que da lo mismo.
Anoche creé un grupo para, simplemente, notificar a casi todos mis contactos, la creación de esta nueva web, que utilizaré como herramienta (también) de comunicación.

Me lancé a una piscina, que resultó estar sin agua, y algunos acudieron presurosos a ver qué me había pasado. La primera fue mi compañera que, con toda calma y asombrada, me dice que no… que ese no era el camino. Que lo tenía que hacer era una lista de difusión. Se podrán imaginar el caos y el desaguisado.

De todas formas, y a pesar de todo, estuvo bien que ocurriera porque se produjeron situaciones realmente simpáticas. Algunos que me conocen hace mucho tiempo, ni se inmutaron. Otros, me preguntaron atónitos y otros, mosqueados o intrigados (¡qué  estarás tramando!). La mayoría salió del grupo (como en una “espantá”) haciendo mutis por el foro y, supongo, diciendo: ” A mi este no me coge con sus rollos de abuelo”.

En pocos minutos, sudé más que una hora corriendo o haciendo bici ya que en algunos casos se produjo confusión y alboroto pues alguien no me tenía entre sus contactos. Entre ellos hubo alguno agregado recientemente y debido al mosqueo me dice que me bloquea. Tuve la impresión de ser causante de un virus maligno.

Al rato, recibo un mensaje privado que decía: ¿”Qué es eso del grupo de wasap que pone creado por ti y en vez de entrar la gente, todo el mundo se va?.

Hubo risas (cómo no) de una de mis hijas y su novio, asombrados de crear un grupo nada menos que de ¡¡123 personas!!. Lo más simpático de todo: algunos no sabían quién era a lo que otros contestaron en mayúsculas, gritando: ¡¡EL CURAAAA..!!.

Acto seguido preguntaron:

– ¿Qué cura, Pepe el de Añaza? (un buen elemento, por lo visto y oído, subversivo, campechano y con ideas de izquierdas).
– No -respondieron- otro, que escribió un libro. Más risas.
Para rematar la faena, y en vez de sosegarme, lo que hice fue darme de baja de la lista, con lo cual dejé de ser administrador del grupo. La aplicación nombra aleatoriamente (sin más) a otro contacto. Menos mal que este estaba activo y le pude comunicar que me añadiera de nuevo. También ocurrió que había contactos que ya no tiene el mismo número. De locos, en fin.
En resumen y como sugerencia:

1) Si vas a crear un grupo de “guasap” PREGUNTA primero a tus contactos si quieren participar explicándoles la finalidad del mismo con un mensaje privado, identificándote con foto  y un pequeño texto con algo que les recuerde que existes, caso que haga tiempo que no te comunicas con él.

2) Si resulta que ni así tienes éxito, no seas el primero en eliminarte para que tengas opción de rectificarlo todo y

3) Crea MEJOR una lista de difusión para decir algo a mucha gente, identificándote con foto. El resto.. ya lo sabes.